El Elegido, Capítulo 154 FINAL


"El Elegido" cuenta la historia de Andrés (Pablo Echarri) un ambicioso y soberbio abogado, casado con Verónica (Leticia Bredice) y padre de una niña autista.

Andrés sueña con asociarse con Oscar Nevares Sosa (Lito Cruz), uno de los dueños del estudio de abogados donde trabaja.

Por haber ganado un juicio, a Andrés lo premian con un viaje a España que le cambiará la vida para siempre. Allá no solo se encuentra con Mariana (Paola Krum), una abogada idealista por la que sentirá una atracción irresistible, sino que también asitirá a un encuentro místico con un líder de una "Logia Masónica". 

El socio de Oscar muere repentinamente. Al producirse la vacante, Andrés presupone que será el elegido para ocupar ese lugar. Sin embargo, Oscar, con toda su perversión, decide que cualquiera de los abogados del staff del bufete podría serlo y los pone a competir salvajemente para ver quién de los cuatro es realmente capaz de lograrlo. La única que queda afuera de la competencia es Mariana cuyo objetivo principal no es su crecimiento profesional sino averiguar la verdad sobre la muerte de su padre. 

Andrés deberá pasar por una innumerable cantidad de pruebas para salir de la cueva en la que él mismo se metió, al tiempo que corre los riesgos más extremos, como el de perder a su familia, su dignidad y a la mujer que ama.




Capítulo 154 FINAL

La historia de Andrés Bilbao (Pablo Echarri), un ambicioso y soberbio abogado, casado con Verónica San Martín (Leticia Bredice), cuya aspiración era ser socio del estudio de Oscar Nevares Sosa (Lito Cruz). Pero que desde aquel viaje revelador a España su vida ya nunca más volvió a ser igual, tras su encuentro con Mariana (Paola Krum) y la mística relación con Logroñeses (Daniel Fanego), líder de una logia. A lo largo de la ficción, Andrés debió pasar por una innumerable cantidad de pruebas para salir de la trampa en la que él mismo entró. Ese camino le costó la vida de sus padres y puso en riesgo su dignidad y a la mujer que ama. Un historia marcada por los pecados capitales que identificaron a los personajes y que, puestos a competir, derivó en una lucha tan descarnada como implacable. Ahora, en el final, las cartas están echadas, los destinos marcados pero, resta el descenlace. Después de tanta búsqueda de justicia y de enfrentar la oscuridad, las muertes, el dolor y la impunidad, en este capítulo final, el bien y el mal se encuentran en la última y decisiva batalla.